El artista, Carlos Montero Gil, tiene una mirada especial, la de esas personas que ven lo que les rodea con ojos de expectación, de delicada sorpresa ante lo efímero. Personas que ven una luz de una forma completamente nueva, llena de vida, y que saben crear algo auténtico y mágico donde recrearse y observar para sentir.
Un pintor de noches de lluvia, de gotas que caen con fuerza en nuestro paraguas para decidnos que disfrutemos del sonido, del reflejo de la ciudad en los charcos, de la poesía que dibujan los reflejos del agua en el suelo, para brindarnos la oportunidad de mirar, pero de mirar con el corazón.
Hoy cultivamos con él momentos, anécdotas llenas de cariño, pintura, luz, risas y mucho más, mañana nos gustaría compartirlas contigo, cultivamos con: Carlos Montero Gil.
La pintura puede…
La pintura lo puede todo, cuando estás concentrado, totalmente implicado, la pintura se convierte en un todo, vives para ver, paseas por la calle y ves posibles obras, ves una luz que entra de una manera especial y que capta tu atención, cualquier pequeña cosa que te rodea es todo un mundo.
Dentro de tus paisajes vive…
En mis paisajes nocturnos conviven la nostalgia, la melancolía y el romanticismo, noches de lluvias donde perderte o encontrarte, días de lluvia que crean colores indefinidos, reflejos donde reflejarte y donde busco la inocencia del personaje, que en su mayoría suelen ser niños.
La sonrisa de un niño…
Es la inocencia, la pureza… yo pertenezco a una familia numerosa y eso me influye a la hora de pintar, pertenecer a una familia tener que cuidar de mis hermanos, ha hecho que me guste reflejar en mi pintura ese tipo de vínculos, pintar niños me lleva a mi infancia, a esa infancia de mis hermanos, de mi familia.
¿Hay algo que te de vértigo?
No tengo vértigo, es todo lo contrario, me encantaría tener la posibilidad de pintar al natural la lluvia, capturar esa esencia. Me gusta la sensación de estar frente al cuadro, concentrado, quizás de noche, y comenzar a pintar.
La lluvia…
Emocionalmente, la lluvia, tiene esa nostalgia, ese romanticismo que arropa por dentro. Ese momento íntimo donde quedarte bajo el paraguas y disfrutar del sonido de las gotas de lluvia, disfrutar ese instante mientras otros corren para resguardarse de la lluvia.
Técnicamente, me interesa muchísimo las abstracciones que se crean en los reflejos, los colores, esa sensación de que con la lluvia se intensifica todo mucho más, se perciba con más naturalidad, más fuerza.
¿Qué te mueve por dentro?
La humildad y la honestidad. Valoro a la gente honesta. La pintura me ha aportado muchísimo y muy buenas amistades, personas únicas que tienes gestos extraordinarios que, en nuestra cotidianidad sueles ver poco y que cuando suceden te llegan y llenan por dentro.
Un sueño…
Poder exponer fuera de España, es una intuición y una emoción que me llama.